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Cyberperversión

                                     Es un hecho consolidado que el uso del internet se considera como una revolución a nivel mundial. Las ventajas del cyber espacio son infinitas e ilimitadas y muchos, incluyéndome, sacamos muchas ventajas de este servicio. Música, cine, compras, utilidades, todo se puede conseguir por internet, incluso podemos satisfacer hasta nuestras mas oscuras perversiones. El carácter anónimo de internet es una de las mayores ventajas y a la vez peligros de la World Wide Web, pero aún así para todos nosotros es necesario.

    En una de aquellas noches en las que yo, aburrido de lo cotidiana que puede ser la vida comencé a pensar sobre todo esto. Mil ideas se arremolinaban en mi mente, pero no podía aclararlas todas. Como la persona metódica que soy, quise agrupar mis experiencias y en un tipo de radiografía, quise crear este artículo acerca de algunas cosas interesantes que he encontrado en mis solitarias horas en la red.

Todos los seres humanos somos seres sexuales. Tomando esa primicia es posible inferir que nos movemos por nuestros pulsaciones  e incluso nuestras formas de actuar, pensar y vivir diarias, también son influenciadas por el lado sexual que todos poseemos. En este sentido, también podemos decir y citar al maestro Freud (quien créanlo o no, tiene una coincidencia de fechas conmigo, pero otro día hablaré de eso) el cual postula en su teoría del psicoanálisis la existencia del Yo, el Ello y el Superyó.  En una breve e incluso rustica explicación, estos tres términos clarifican que el Yo es el lado consciente de un ser humano, el Ello la parte inconsciente y la que corresponde a nuestros deseos y el Superyó a la moral que nos influye. Ahora, ¿cuál es el punto de lo expuesto anteriormente? Simple, tomar el hecho de que los seres humanos en nuestro sentido, tenemos también nuestra parte oscura y llena de fantasías sexuales, algunas retorcidas y distorsionadas. Primicia que tome al momento de analizar lo que ahora pasaré a contar
 
    En mis viajes por distintos sitios web, encontré que hay en sí tres formas que a pesar de que se muestran en distintas facetas, son las mismas que alimentan los deseos de las personas que miran detrás de sus pantallas. Estos son: Videos pornográficos, Chats y Cybersex.

    Todos hemos vistos pornografía. Es un hecho ya que esta instaurado en la mente de todos. Creo que en sí es normal, ya que como jóvenes en una sociedad que se mueve en dogmas, estigmatizaciones sociales y la fuerte estimulación de los medios, somos irremediablemente movidos a una satisfacción del morbo al que estamos expuestos. La industria de la pornografía, por su lado,  ya es un negocio consolidado a nivel mundial, que da por supuesto muchas ganancias. Todo parece estar relativamente bien hasta ahora, pero también tenemos un problema. La pornografía, según estudios, puede generar adicción, falso sentido de la realidad y me atrevería a decir que incluso idiotez. Solo basta mirar las ofertas que te ofrece el mercado, desde la típica historia del doctor y su enfermera, hasta la distorsionada orgia con perros , instrumentos de tortura y golpes hacia la otra persona. Obviamente que si existe algo así, es porque el público lo quiere ver. Sus oscuras fantasías son satisfechas viendo esto, pero me entra la duda, ¿Sabrán en un tiempo, distinguir entre lo que es real y lo que no?



    Por otro lado tenemos los chats. Antros que te ofrecen una gran variedad de ofertas, desde encontrar un amigo, tu media naranja o quizás simplemente alguien para pasar la noche. Interesante desde un punto de vista, pero peligroso a la vez. Muchas veces hemos podido ver en las noticias, como personas inocentemente, mientras creen hablar con su media naranja, hablan con su futuro asesino. El anonimato y protección que te da internet, te permite decir lo que quieras sobre ti y así aprovecharte del inocente que  te cree desde el otro lado. Muchos han caído en el juego del chat, y sin duda es una buena opción para satisfacer las fantasías de muchos. Entras al chat, escoges la persona y al rato están los dos en una cama. Después de eso, quizás nunca mas se hablarán. Así es como el chat, también,  pasa a ser el exordio para la siguiente forma de satisfacer tus perversiones: Cybersex.

    Esta practica cada vez esta mas de moda e incluso, he llegado a pensar que será la nueva forma de relacionarse en el futuro. El mecanismo del cybersex es muy simple: contactas a una persona, se dan los MSN, colocan la cámara y ¡voilá! Los dos desnudos, muestran sus cuerpos en un ritual voyerista de masturbación en donde no existe una conexión, mas que la conexión de internet que les permite satisfacer sus fantasías.  A pesar de que puede ser algo poco común u ortodoxo, para mi es entre todas las formas, una de las mas seguras por así decirlo. Tomémoslo por este sentido: Estás seguro en tu casa, no tienes peligros de ETS y por ultimo no tienes que gastar en preservativos ;)

    Llegando al fin de este artículo, quisiera añadir que firmemente creo que los seres humanos deberíamos tener instancias para satisfacer nuestros deseos. Creo que es absolutamente normal querer cumplir nuestras fantasías, solo que a veces los medios que se ocupan, no son siempre los adecuados o quizás simplemente muchos se tienden a ir a los extremos, haciendo que esto se vuelva mas un problema sicológico que una simple perversión. También, cabe señalar que hay un límite entre lo que es una simple perversión a una aberración, por lo que hay que tener mucho cuidado, ya que muchas veces he encontrado circulando cosas en el internet que son simplemente aberraciones. Finalizando quisiera decir que este artículo fue hecho en base a mis experiencias y artículos que he leído, dejo abierto el debate por si alguien quiere agregar algo o rebatir lo expuesto anteriormente.


Eso es todo por hoy. 
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Cuento: "Teatro en el Infierno" Parte 3

    Los días pasaron rápidamente, mas rápido de lo que podría haber imaginado. El clima dentro de la semana estuvo relativamente nublado, pero aquel día viernes el sol salió cubriendo todo el lugar de buenas energías. Tome el factor del clima como un signo de que todo saldría bien y tomando mi vestuario partí al teatro.

    Mi abuela aquel día me explico todo lo que tenia que hacer y me dio consigo un amuleto que me ayudaría. Consistía en dos placas de metal, muy parecidas a las que ocupan los militares. Según las palabras de mi abuela, era muy importante que no olvidara el uso de las placas al momento del ritual…

    Llegue al teatro a la hora que fuimos citados todos los actores de la obra. Luciano y Hugo lucían fracs negros, con lo que se veían muchos mas parecidos que antes. Miraban el lugar y parecían mas ansiosos que de costumbre. Revisaban la escenografía, gritaban a los tramoya y estaban expectantes ante el mas mínimo indicio de algo malo. Hugo se acerco a mi lado y susurro a mi oído:

-Recuerda querida, debes hacerlo muy bien-

-Lo sé- respondí cortante

    Me fui con los demás chicos a los vestidores a cambiarnos los vestuarios. En media hora mas comenzaría la obra y era importante estar listos. Todos los chicos estaban ansiosos y en sus caras se reflejaban lo emocionados que estaban con la obra que tendrían que interpretar. “Supieran lo que en verdad es “pensé en mi mente. 

    Una vez que todos estuvimos vestidos, nos miramos y Roberto dijo:

-Bien, nos hemos esforzado en esto y tiene que salir bien. ¡Suerte a todos!

    Me sentí muy nerviosa con las palabras de Roberto. Tenía que estar tranquila con lo que venía, pero sin embargo me sentía horriblemente nerviosa. Sin aguantar mas, decidí hablar:

-Chicos, quiero decirles que pase lo que pase hoy, ha sido una maravilla poder contarlos a ustedes como compañeros en esta obra y por favor, les repito, pase lo que pase estén tranquilos y no se preocupen… todos estaremos bien- finalice temblorosa.

-Emilia- se acerco abrazándome Valentina- ¡Eres muy tierna! Por supuesto que todo saldrá bien, no te pongas nerviosa- termino dándome otro abrazo.

    Comenzamos a abrazarnos todos, hasta que repentinamente llego Luciano.

-Listo, prepárense. ¡Comenzamos en 5 minutos!

    Todos nos miramos y teniendo fe de lo que haría, salimos hacia el escenario dispuestos a dar todo lo de nosotros.


***

    La gente espera expectante el comienzo de la obra, en aquel viejo gimnasio. Una antigua música evocando un antiguo ritual de percusiones paganas comienza a sonar, mientras que el telón se abre. Valentina y Catalina están al medio del escenario sosteniendo un pedestal. Ambas hermanas dejan el pedestal al medio de este, mientras que comienzan a danzar cerca de este mismo, la música comienza a resonar fuerte, mientras la voz de Luciano empieza a recitar:

“Del rayo ha de nacer la celesta marcial
Trae contigo una marcha celestial
Ilumina todo con un brillante juego
Aparece ante nosotros, tú, fuego.”

    El pedestal arde en llamas, mientras ambas hermanas danzan alrededor de él. Sus movimientos son serios, imaginativos, combinando antiguas pesadillas junto a las canciones de viejas palabras que jamás fueron dichas. Mientras ambas hermanas se entregan a las llamas del fuego hipnotizante, dos fantasmas surgen desde la oscuridad. Cada uno en un enfrentamiento de mil años, tienden a poseer a las hermanas que rinden culto al fuego.

     El fuego arde lanzando candelas y calores irradiantes a sus seguidores, mientras las hermanas libran la batalla de la superioridad. Una de ellas conquistará el fuego, mientras la otra solo lo alimentará. Finalmente una de las hermana, en un acto contra su sangre se voltea como un Caín frente a su hermana siendo esta entregada a las llamas. El telón se cierra y la invocación al fuego ha terminado.

    El telón se abre otra vez y el paisaje ha cambiado totalmente. El bosque se asume imponente frente a la audiencia expectante. La hermana triunfadora lleva el peso de la sangre y el fuego en su corazón. Camina a un paso inseguro y cortante, como llevando la carga de su propia hermana en sus hombros. Repentinamente, un hombre aparece durmiendo tranquilamente en un asiento hecho de las ramas de un antiguo sauce. Ella mira a ese extraño ser, que solo en sueño parece existir, y como una princesa de cuentos intenta revivirlo con un beso. Roberto despierta de su gran letargo y tomando la mano de su salvadora comienza a cantar:

“Hubo una vez en un reino lejano,
Una joven y su bien enamorado,
Caminaban juntos por los campos de maíz,
Ignorado lo que se escondía por ahí,
Cierto día la muerte apareció,
‘en tres días morirá’ ella sentenció,
Aquellos enamorados simplemente ignorando,
No hicieron caso y siguieron caminando,
Mas, sin embargo, un día aconteció,
Que una brisa maligna a ella la tomó,
El joven sorprendido no supo que hacer,
Y sin nada mas quiso desfallecer,
‘brisa quiero irme con ella’,
Mas la brisa no la llevo con ella,
En un sueño eterno lo llevo,
Hasta que un día una joven lo despertó,
Pero la muerte es brava y siempre encuentra,
Y esta vez no quiso estar exenta,
Y en una maldición de mas de mil años,
La brisa esta vez la toma como en un baño,
De colores y cosas mas,
Diciendo para siempre, no existirás…”

    La hermana en el éxtasis de aquella historia de amor trágico, no toma en cuenta la brisa que recorre el lugar. Sin que ni siquiera el paso del tiempo pueda darle su juicio, la brisa toma su vida para siempre. La hermana queda inerte, mientras aquel antiguo caballero vuelve a su letargo, esperando a la próxima que venga por él.

    Las campanas comienzan a resonar junto con el sonido de los tambores. Un ritmo frenético e invocatorio comienza a sonar. Llamas cubren el escenario y todos se sienten fascinados ante la última escena que tienen a su vista. Emilie luce un hermoso vestido azul , revestido en perlas y adornos marinos. Bajo sus pies se colocan la hermana consumida por el fuego, a su lado la amortiguada por el aire, junto a los dos antiguos fantasmas. Emilie sostiene en sus manos un antiguo cáliz lleno de agua. Elevándolo a los aires procede a contar:

“En siete formas el mundo ha de estar
Mas solo en una yo puedo mirar
En once visiones les puedo contar
Acerca de las maravillas de un infinito mar
En dos ocasiones me puedo desdoblar
Mas solo en una yo puedo mitigar
El poder que encierra en sí la esfera
Trescientos sesenta e infinito
Todos prueben el sabor de lo maldito
Itinera me iustus mihi”

    Una luz comienza a llenar por completo el lugar. Nadie parece notar que sobre sus cabezas se comienza a remolinar el cielo. Nubes de colores negros, morados y grises se amontonan formando una especie de camino. Luciano y Hugo miran sorprendidos desde sus asientos; esa no es la forma correcta del ritual. Ambos se levantan de sus asientos decididos a parar a Emilia en esta proceso erróneo de invocación mas ella decidida de lo que tiene que hacer, introduce las medallas dentro del cáliz y vacía el agua sobre ella. La luz que cubre el lugar se dirige hacia ella y es arrastrada junto a los demonios que intentan impedir lo que se avecina. Sin mas avistamientos de nada en especial, la luz se extingue dejando un gimnasio en las penumbras.


***

    Una sutil neblina cubría el lugar. Tuve la sensación de que conocía esta neblina pero decidí no tomarle más atención. Me levante del piso en el cual me encontraba recostada y vi como caían las placas de metal de mi abuela. Había resultado, había detenido el ritual, pero no sabía donde demonios me encontraba.

    “La maravilla de este ritual es que si pronuncias las palabras de otra forma resulta totalmente distinto a lo que es en verdad. Esos demonios idiotas probaron mucho tiempo ya que no sabían bien como abrir las distintas puertas que conducen al centro esférico, el cual es el centro de todas las dimensiones de este mundo. Una vez que digas las palabras cambiadas tomaras las medallas y te iras al centro esférico. Ahí mismo deberás buscar el lugar donde se encuentra el Señor de las Esferas y sellarás su templo con estas medallas. Una vez terminado, deberás devolverte, pero recuerda, si no pronuncias las palabras correctas te quedarás ahí para siempre, solo tienes una oportunidad para volver…”

    Las palabras de mi abuela recobraron sentido en ese mismo instante y decidí mirar el lugar donde me encontraba. Era un lugar lleno de una extraña neblina,  pero lo mas extraño es que no había nada alrededor. Camine sin rumbo un rato y comencé a sentirme cansada. Pensé que en realidad no encontraría nada, pero para mi mala suerte no podía recordar las palabras para volver. Había recordado que en el ritual las palabras que cambie fueron las que estaban en latín, pero no recordaba las palabras que mi abuela me había dicho para regresar. Me senté, tratando de hacer memoria, cuando de repente vi una criatura blanca muy cerca mío.

    Me asuste y me pare de inmediato. La criatura se acerco y por un momento estuve a punto de gritar mas no lo hice ya que un extraño recuerdo vino hacia mí. El incidente que tuve el día del ensayo cuando iba en el bus. Sentí como que una pequeña ampolleta se encendía en mi memoria. Ese día había una neblina así también. ¡Todo encajaba! pero, ¿Qué era lo que de verdad estaba sucediendo?

    La criatura se acerco a mi. Mientras se acercaba note que su piel era completamente blanca, casi como el papel. Tenía la apariencia de un ser humano, pero caminaba un tanto extraño y sus ojos eran completamente azules, al igual que los de Hugo y Luciano.

-Te estaba esperando Emilia- me hablo la criatura

-¿Por qué?- pregunté

-Sígueme- me respondió

    Camine con el un largo rato hasta que llegamos a una extraña edificación. Me acorde del coliseo romano cuando la vi, era completamente redonda y tenia la apariencia de tener muchos años.

-Este es el lugar en donde esta el Señor de las Esferas. Una antigua profecía hablaba de una niña que salvaría este lugar. Sabia de los pasos de aquellos demonios y cuando vi que se dirigían hacia tu ciudad decidí interceptarte. Ese día en el bus vi que tu serías la niña que cumplirías esa misión. Ojalá algún día me disculpes, pero eres la única digna para hacer esto. Espero que lo puedas hacer muy bien. Yo te acompañare hasta adentro, mas tu deberás sellar sola la maldad contenida ahí – dijo la criatura

- ¿Quién eres tú?- le pregunté

- Me llamo Wolken, soy uno de los sobrevivientes de la Legión del Elefante, los demás podríamos decir que aún están vivos pero a la vez no.

-¿cómo es eso?-

-Entremos acá, luego sabrás-

    Caminamos hacia el edificio y Wolken me condujo hacia la entrada de este. Apenas entramos en el lugar sentí un ruido muy extraño y a la vez familiar. Sentía correr agua y a la vez sentía que muchas uñas arañaban las paredes. Wolken pareció notar mi extrañeza y me dijo:

-Cuando sellamos al Señor de las esferas ocupamos demasiada energía. Tuvimos solo una opción y esa fue que mis compañeros ocuparan sus cuerpos para formar este edificio gigante. Este lugar es el centro de las esferas, por lo tanto un demonio no puede entrar, mas el Señor de las Esferas en su infinita maldad si puede sobrevivir acá. Mis compañeros se encuentras encerrados en estas paredes. Si logras sellar al Señor de las Esferas, podrás liberarlos y todo esto acabará- finalizo con una sonrisa

    Pensé que esto era ahora o nunca. Apreté fuertemente las medallas en mis manos y mire todo el lugar. Estábamos justo al medio y si miraba por el lugar, estaba lleno de puertas y muchos pisos hacia arriba. Me parecía un tanto tenebroso junto a los horribles sonidos que emitían las paredes.

-Quiero hacerte solo una pregunta antes de ir, ¿Tiene mi abuela algo que ver en esto?

    Wolken me miro y con una sonrisa me respondió:

-Tu abuela es una señora muy interesante. Nadie la toma en cuenta, pero ella misma me dio la profecía sobre este hecho tiempo atrás cuando le conté y pregunté sobre este hecho. Para sorpresa de todos, creo que ni ella misma sabía que sería su nieta la que salvaría este lugar…-

    El saber que mi abuela no me había mandado insegura hacia acá me tranquilizaba. Miré a Wolken y este apunto a una puerta que estaba cercana. Sin ni siquiera pensarlo supe que tenía que hacer. Camine hacia la puerta y abriéndola entre en aquella habitación.

    El lugar estaba alumbrado por una luz dorada y en el centro de este lugar se encontraba un cubo que estaba suspendido en el aire. El cubo era de un color negro muy profundo y flotaba inmune a mi vista.

-¿Cómo mierda se supone que debo sellar ese cubo con estas medallas?

    No hube terminado mi pregunta cuando sentí que estaba de espaldas en el suelo. Dos criaturas sumamente blancas, con cuernos, vertebras sobresaliente y rayas me miraban como yacía en el piso.

-¡Niña estúpida! Creías que podrías hacernos idiotas e intenta hacer algo con nuestro señor – dijo Hugo

-No pierdas tiempo hermano, toma a la chica y ofrécela de sacrificio el cubo, ¡Su energía mas de la de las estúpidas medallas serán suficientes para liberar a nuestro señor!

    Hugo iba a tomarme en brazos cuando repentinamente la puerta exploto. Wolken se lanzo contra Hugo y Luciano a la vez se lanzo contra Wolken. Los tres luchaban salvajemente y ahí mismo supe que era mi oportunidad. Tome las medallas que estaban cerca de mí y con todas mis fuerzas las lance contra el cubo.

    El cubo brillo y comenzó a lanzar un humo de color negro. Hugo, quien tenia a Wolken del cuello, se paro rápidamente y se lanzo contra el cubo. Sin ni siquiera pensarlo mucho, presentí lo que iba a pasar. El Cubo absorbió a Hugo y comenzó a tiritar rápidamente. Miré horrorizada a Wolken y este me dijo:

-¡Vamos Emilia! ¡Sella al Señor de las Esferas antes que sea tarde!

-Pero ¡¿cómo?!

-¡Ocupa tu fuerza espiritual y ….!

    Wolken no alcanzo a terminar ya que Luciano se lanzo contra el y comenzaron a pelear de nuevo. Se lanzaban golpes, patadas y toda clases de ataques hasta que de improvisto un sonido nos paralizo a todos. El cubo se ilumino completamente y se rompió. Un humo de color negro comenzó a llenar el lugar e intentaba tomar una forma definida. Luciano quien estaba acorralado por Wolken dijo:

-¡Señor venga hacia mi! ¡Ofrezco mi cuerpo para usted!

    El humo se fue directamente a Luciano y este comenzó a elevarse por los aires mientras comenzaba a sufrir horribles espasmos.

-Emilia séllalo con tus poderes, si el toma forma definida ¡será muy tarde!

    “Iniquitatem meam”. Recordé que esas eran las palabras que mi abuela me había dado para poder devolverme. Por un momento vi la oportunidad de regresar, pero en un segundo descubrí lo que tenía que hacer. No sabía por qué, pero esas palabras me hicieron mucho sentido y supe lo que tenía que hacer.

    Tome las medallas de mi abuela y sin pensarlo me lance hacia Luciano. Con todas mis fuerzas le di un combo en su estomago y grite con todas mis fuerzas “INIQUITATEM MEAM”

    El edificio comenzó a temblar y el humo comenzó a dispersarse. Todo comenzaba a arremolinarse alrededor de nosotros y podía ver como unos seres comenzaban a salir desde las paredes. Luciano me miraba con una mirada que parecía expresar todo el odio del mundo, mientras su cuerpo comenzaba a desvanecerse. El humo que lo envolvía comenzaba a irse de nuestro lado, se estaba escapando.

    Sentía muy pocas fuerzas en mi cuerpo, pero sabía que no podía dejar que el se escapará.

-Emilia no intentes nada mas, lo que hiciste lo ha dejado muy débil y a ti también. ¡Si intentas algo morirán los dos!

    Por un momento pasaron por mi cabeza muchas cosas. Pude recordar mi vida, mis amigos, mi madre, mi abuela, mis compañeros de teatro. ¿Valdría la pena la vida si no podría compartirla tranquilamente con ellos? ¿Podría estar tranquila conmigo misma, sabiendo que pudiendo haber hecho algo no lo hice? Sin pensarlo decidí hacerlo.

    Con todas mis fuerzas salte hacia el humo que se escapaba y con las medallas en la mano lo abrace concentrando todas mis fuerzas en ello. El edificio comenzaba a caerse en pedazos mientras las criaturas salían de las paredes y comenzaban a cercarnos. Todo era un circulo vertiginoso de matices blancos y grises. Todo acabaría, todo sería mejor, sí. todo sería mejor, lo  sabía…

***

    Las personas no parecían recordar el incidente relacionado con aquel teatro. Todos parecían haber despertado de una horrible pesadilla cuando descubrieron que la protagonista yacía desmayada en el escenario. Ambos profesores habían desaparecido de la ciudad mientras se sostenía la obra. Nadie parecía entender nada en esa ciudad y prefirieron obviar lo ocurrido antes de sacar conclusiones que estuvieran fuera de la normalidad colectiva.

    La niña fue auxiliada lo antes posible. Según los médicos fue un pequeño ataque al corazón el cual por milagro la dejo viva. La joven yacía hospitalizada y a los pocos días ya podía hablar. Sus amigos y familiares la iban a visitar todos los días y la niña poco a poco iba mejorando

    Cierto día su abuela paso a ver a su nieta. La muchacha dormía tranquilamente en su cama, hasta que el presentimiento de un recuerdo metafísico pareció quitarle el sueño.

-¡Abuela! Lo logré, todo esta bien- dije contenta

-Me parece muy bien Emilia, estoy muy orgullosa de ti, te felicito- dijo con una sonrisa

-Abuela, ¿todo acabo cierto?

-Por el momento Emilia querida, por el momento. Es muy difícil que la maldad se acabe de un día para otro, esto es una lucha constante, como yo también hace muchos años ayude en la lucha contra el Señor de las Esferas, esta vez te toco a ti y seguramente muy pronto aparecerá una nueva amenaza la cual será enfrentada quizás por tu hija o nieta seguramente. Pero, por el momento, ¡Es hora de descansar! Mas adelante tendrás tiempo para eso, por ahora me encantaría que viajáramos al campo, tengo tantas cosas que mostrarte…

    Mientras mi abuela planeaba nuestros futuros planes para disfrutar nuestro momento de paz, en mi mente quedaba la seguridad de que pasara lo que pasara, mientras exista amor o cualquier cosa que le de un motivo a la vida, no hay que temer ya que eso sin duda será el aliciente para poder librar las muchas batallas que se vendrán por delante. Mas por el momento, solo me dedicaría a disfrutar y quizás en algún tiempo mas, poder actuar en una obra de teatro, pero esta vez una normal.


FIN
 

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Cuento: "Teatro en el Infierno" Parte 2

    Quedé absolutamente helada; intentaba mover mi boca para emitir aunque fuera el mas ínfimo sonido, pero lo único que hacia era una tonta morisqueta con algunos sonidos inteligibles.

-Veo que la niña quedó muda- dijo acercándose reptantemente, mientras me tomaba del cuello y me lanzaba contra la pared más próxima. –Debería matarte como un gusano. No puedo permitir que eches a perder nuestro plan…-

-Detente Hugo. No seas idiota, la niña nos puede servir después de todo- Luciano se acerco lentamente hacia su hermano, obligándolo a bajarme.

    Fue un descanso verdadero el que me bajará, ya que la fuerza de Hugo era demasiada y sentía que en menos de cinco minutos estaría completamente muerta. Tomando fuerzas de flaqueza los mire y pregunte: “¿Qué es esto, por qué lo hacen?”

-Hay cosas que no entenderías pequeña niña, sin embargo, sé que nadie te creerá en lo absoluto y creo que lo mas justo sería que sepas al menos, la razón de tu futuro papel en nuestra querida obra- sentencio Luciano, abandonando la mirada amistosa que había tenido hace unas horas atrás.

-¡No digas cosas que no debes Luciano!- Exclamo Hugo.

-Tranquilo, yo sé lo que hago- respondió Luciano tranquilamente.

- Tiempo atrás- comenzó a relatar Luciano -  existía en el mundo una esencia maligna. Esta esencia era llamada por todos “El Señor de las Esferas”.  Nuestro señor provenía desde hace muchos años atrás y generalmente actuaba en los grandes desastres que acontecían en la humanidad. Con el tiempo fue armando su propio ejército, el cual era uno de los más poderosos que existía en todas las dimensiones de este mundo.-

    Quedé simplemente extrañada. Como podía haber existido algo así y nadie haberlo sabido o algo por el estilo. Parecía que Hugo había adivinado mis pensamientos ya que acercándose me dijo:

-¡Nosotros éramos un ejercito de demonios! A cargo de nuestro señor corrompíamos al hombre y causábamos las grandes masacres de la humanidad ¡Que épocas aquellas cuando dominábamos por completo este mundo!

 -Aunque no todo resultaría tan bueno después de todo. Mientras nosotros hacíamos festines de sangre y matanzas por doquier, en una dimensión lejana a la nuestra un ejército se preparaba para derrotarnos por completo. Se libro una batalla espeluznante. Fuimos aplastados por una legión llamada la “Legión del Elefante”, la que nos lanzo a un estado intermedio entre todas las dimensiones que existen en el mundo actual. La mayoría de nosotros perecieron, ya que ese espacio es un lugar casi irresistible para un demonio normal; solo algunos pocos logramos arrancar y muchos dejaron de existir a la mitad del camino.-

    Luciano miro a Hugo y siguió con su historia, como temiendo de las palabras que podría decir…

-Finalmente quedó nuestro señor luchando contra la legión. El era más poderoso que todos ellos y al no poder contra él lo dejaron encerrado dentro de esa dimensión intermedia. Sellaron la dimensión dejándola como un centro esférico para que no pudiera salir jamás de ahí…-

-Lo que no sabían – prosiguió Hugo – era que nosotros habíamos quedado vivos. A costa de muchos sufrimientos pudimos recuperar nuestras energías y viajamos por muchas partes buscando la forma de traer a nuestro señor de vuelta. Una antigua anciana nos hablo de un ritual de sacrificio en el cual podríamos romper los antiguos sellos del centro esférico. El problema de esto es que jamás se había hecho antes y en nuestros intentos anteriores simplemente sacrificábamos vidas humanas a cambio de nada.-

- Esta vez, sin embargo, sabemos como realizar el ritual correctamente y nada podrá impedirlo. Todo nuestro plan esta perfectamente ideado y nada podrá impedir el regreso de nuestro señor- terminó Luciano

    Me bajo un dolor de cabeza horrible, aunque no se comparaba con nada al miedo, asombro y sobretodo expectación que me habían causado las palabras de aquellos dos. Simplemente nosotros seriamos sacrificios para un montón de demonios que querían dominar el mundo. Estaba destinada a morir y lo peor de todo: ¡Lo sabia!

    Intente pararme y gracias a un esfuerzo tremendo lo logre. Mis piernas temblaban y no sabía si correr o simplemente dejarme caer de nuevo y esperar la muerte. Asumiendo que ya estaba completamente perdida les pregunte: “¿Qué me harán ahora que sé todo esto?”

    Hugo mira a Luciano y este acercando su horrible rostro al mío, respondió: “Nada”

-¿¡Nada!?- preguntamos al unísono Hugo y yo.

-Nada en absoluto, no es mi intención matarte. Tú serás el papel principal en la obra y podrás hacer posible el ritual. No servirá de nada que cuentes esto a alguien, después de todo, ¿quién te creerá semejante historia- finalizo con una carcajada.

    La mirada de maldad de ambos demonios termino por convencerme que estaba perdida para siempre. Sin poder aguantar más lo que había escuchado y visto, caí desmayada al piso.

***

    Desperté al día siguiente en mi cama. No recordaba como había llegado ahí, así que me senté y me coloque a mirar por la ventana tratando de hacer memoria. De repente sentí un ruido y vi que mi madre entraba a mi habitación llevando una bandeja con un rico desayuno.

-Ayy mamá gracias, no era necesario- dije con una sonrisa

-Hija tienes que comer mas, ayer nos diste un susto grande. Si no hubiera sido por aquellos dos simpáticos profesores hubieras quedado desmayada en aquel gimnasio de tu colegio…-

    La verdad cayó a mí como un baño de agua fría. Los recuerdos se arremolinaron en mi cabeza y no atine a otra cosa más que sostener mi cabeza con las manos. Me sentía pésimo, era lo peor que me había podido suceder en la vida, ¿Por qué yo? ¿Por qué?

-Pasa algo hija- pregunto mi madre un tanto preocupada.

    Mire a mi mamá y sin duda no pude evitar sentirme horrible. Al final todos seriamos parte de un horrible sacrificio de unos demonios dementes. Todo lo que alguna vez había tenido iba a desaparecer y no había nada que pudiera hacer para evitarlo.

-Nada mamita. Estoy bien, gracias-

-Bueno hija. Cómase todo lo que esa en la bandeja y no se demore mucho. Recuerde que tiene que guardar energías para mañana. No se olvide que tiene ensayo y no puedes faltar. Tus profesores me dijeron que tenías un papel principal ¡Que emoción! – termino mi madre abandonando mi habitación.

    Apenas ella salió de mi alcoba comencé a llorar. Era horrible esto, ¿de qué servía seguir viviendo, si al final todo acabaría así?

***

-¡Muy bien Emilia! Sin duda lo estás haciendo genial- dijo Luciano desde su asiento bajo el escenario.

    Mire a los dos profesores con asco en mi rostro y salí de la escena. Habían pasado ya dos semanas desde el incidente con ambos y las cosas no podían ser peor. Cada oportunidad que tenían la ocupaban para lanzar indirectas, junto con burlas sarcásticas y muchas cosas más para hacerme sentir mal. Al principio me sentía horrible, ya que yo solamente sabía a que se referían todas las palabras que ellos dedicaban a mí. Intente amenazarlos y salir de la obra, pero sus palabras fueron más que claras:

-No creas que podrás salir muy fácil de acá. Debiste pensarlo dos veces antes de espiarnos y enterarte de todo. Si te atreves a abandonar la obra, asesinaremos a toda tu familia. Recuerda que conocemos tu casa muy bien. La cabeza de tu madre se vería hermosa en mi oficina…- termino Hugo riendo, mientras yo corría abandonando el gimnasio.

    Mis compañeros no parecían sospechar nada, al tanto que yo, mientras mas conocía la obra me iban pareciendo mas obvias las intenciones de ellos. La obra consistía básicamente de tres faces. La primera parte se llamaba “la invocación del fuego”, en ella salían Valentina y Catalina sosteniendo una especie de pedestal. Lo colocaban al centro del escenario y repentinamente el pedestal ardía en llamas. Las dos comenzaban a bailar alrededor de l fuego, mientras tanto Carlos y Roberto, caracterizados como fantasmas, comenzaban a manipular a ambas. Finalmente una daba muerte a la otra y la ofrecía al fuego. La segunda parte de la obra era llamada “la brisa de la muerte” en ella la hermana sobreviviente caminaba por una especie de bosque donde Roberto yacía en una silla. Ella besaba su frente y el despertaba para cantarle dulces canciones acerca de las estaciones del viento. La hermana embelesada por su dulce canto sucumbía en un sueño eterno. La ultima parte era “el agua liberadora” aquí todos los personajes se reunían alrededor mío, en donde yo procedía a contarles una historia acerca de las dimensiones del mundo. Tomando una copa de agua procedía a derramarla sobre mi al mismo tiempo que un gran humo cubría lugar dando por terminada la obra.    

     Me parecía por lo demás enfermo, pero mis compañeros estaban emocionados. Al final de cada ensayo comentaban entre ellos lo excepcional de la supuesta obra.

-Mi madre ya me tiene los trajes para la próxima semana, ¡Estoy feliz!- dijo Roberto

    Repentinamente hice conexión. Se me había olvidado que la próxima semana era la obra. El miedo y la angustia se apoderaron de mí y sin duda se debió haber reflejado en mi rostro, ya que Carlos mirándome me dijo:

-¿Te sientes bien, Emilia?-

-Sí, me siento bien. Solo me bajo un dolor de cabeza. Nada grave- le mentí

-Deberías ir a descansar Emilia, he notado que estás un poco estresada por la obra, lo cual es normal, tienes el papel más importante de la obra y veo que te has exigido mucho- dijo con su dulce tono de voz Valentina.

-Gracias, de verdad, creo que eso hare, ¡nos vemos la próxima semana!- les dije.

    Salí del gimnasio y tome el bus para irme hacia mi casa, estaba cansada y no sabía que pensar.

***

    Tomando en cuenta que ya no podría hacer nada, decidí que esta semana aprovecharía de disfrutar con mis cercanos antes de lo que se vendría. El viernes sería la obra y aprovechando que ahora es lunes, decidí ir a ver a mi abuelita ya que hacía tiempo que no sabía nada de ella.

    Mi abuela vivía en una antigua casa casi a las afueras de la ciudad. Ella era la típica abuela supersticiosa, pero ella se diferenciaba de las demás ya que le gustaba mucho investigar. En su casa tenía decenas de libros de fantasmas, duendes, brujas y muchas cosas más. Desde que mi abuelo había muerto, había dejado de lado todas esas cosas aunque si le preguntabas algo, no dudaría en contestártelo.

    Mi abuela me atendió muy bien ese día. Hizo para mí un rico almuerzo y lo comimos en el jardín, mientras que un delicioso viento nos acariciaba el rostro. Mas tarde decidimos tomar once en el salón de su casa y mientras ella servía el té, miré que cerca de mí había un viejo libro. Lo tome y vi que tenía por titulo: “Las dimensiones”. Quedé algo confundida y sentí que algo de este libro me daba un extraño presentimiento.

-Abuela, ¿de qué trata este libro?- le pregunté

-A ver- tomo el libro y devolviéndomelo me respondió – este libro habla de las dimensiones paralelas que existen en este mundo. Como tu sabrás este mundo no solo tiene esta dimensión, tiene muchas mas en donde conviven criaturas que incluso pueden traspasar este mundo.

    Quedé extrañada y un granito de esperanza nación en mi corazón. Sin poder soportarlo más rompí a llorar. Mi abuela se acerco a mí y me abrazo. No pude aguantar más y le conté todo lo que sabía a mi abuela.

-¡Oh! Mi amor, esto es totalmente horrible y me siento aún mas culpable de que esto te este ocurriendo- dijo temblando mi abuela.

-¿Qué quieres decir abuela? – le pregunte

-Emilia, ¡la que les dio la información sobre el ritual fui yo! Perdóname nieta, yo no sabía que ellos eran demonios, solo pensé que eran forasteros que solo querían saber. Sabes que nadie me toma en cuenta y que ellos me escucharan, era emocionante. Perdóname.

-Abuela, ¡tu no tienes la culpa! ¡No lo sabias! Pero, ¿sabes alguna forma de cómo evitar que el ritual se logre?

-Por supuesto Emilia, es mas, ¡te diré la forma de acabar con estos demonios para siempre!

    Mi abuela con una voluntad firma y decisión de hierro, tomo su libro y mostrándome capítulos, junto con ilustraciones y sus explicaciones, comenzó a contarme la manera de terminar todo esto. Todo sería muy difícil, pero si salía bien todo acabaría para siempre…


Continuara...
7

Cuento: "Teatro en el Infierno" Parte 1

-¡Dios mío! ¡Estoy atrasada y la audición es un una hora! – pensé rápidamente cuando vi la hora en el despertador que perfectamente ignore hace una hora atrás. Me llamo Emilia, tengo 15 años y me fascina el teatro. Creo que mi amor por esta bella forma de expresión artística nació de la fascinación de mi abuelo por este. Usualmente cuando era pequeña, el solía llevarme en su antiguo auto a un gran y hermoso teatro que quedaba en el centro de la ciudad, donde la parafernalia junto con la música y ejecución de los autores deleitaban mis infantiles e inocentes tardes junto a mi abuelo. Aunque todo eso forma parte del pasado, sin duda fue una de las bases para que yo quisiera actuar a temprana edad.

Hace un mes atrás, llegaron a mi escuela dos nuevos profesores. Según las autoridades de la escuela ellos dos serían los nuevos profesores de teatro quienes reemplazarían a la jubilada profesora anterior. Jamás había tenido una buena relación con la profesora antigua, aunque igual me había esforzado para poder estar en sus obras, las cuales nunca tuve el rol protagónico. Esta vez, sin embargo, la situación seria completamente distinta. Los dos nuevos profesores organizaron un gran casting masivo para los papeles de esta nueva obra y yo estaba hecha nervios por lo que podría ocurrir.

Después de una sesión express de baño mezclada con maquillaje, ropa y sufrimiento salí a tomar el bus.  Para mi buena suerte el bus paso sin demora y lo pude tomar a tiempo para ir a la audición. Mientras iba en el bus observando los paisajes por la ventana algo extraño ocurrió. El bus se detuvo sin aviso y una gran niebla cubrió todas las ventanas, lo que me dio mucho miedo. En una reacción casi instintiva tome mi bolso y quise bajar del bus, aunque algo en mi interior me pidió que no lo hiciera. Las personas en el bus estaban completamente extrañadas y le preguntaban al chofer que sucedía, a lo que el respondía que no podía avanzar con esta niebla que cubría todo el lugar. Entre medio de todos los gritos y llantos de las personas, pude notar un ligero sonido. Uñas, eran uñas rasgando las paredes y podía sentir agua correr, me sentí extrañada e intente mirar por la ventana. Una extraña criatura se podía divisar en la niebla, aunque a la distancia no podía notarla bien. Me sentía pésimo, todo esto era extraño y para peor, llegaría atrasada a la audición.

Repentinamente la niebla se fue y el bus siguió en marcha. A pesar que la situación era totalmente extraña, decidí pensar que solo era un efecto raro del clima y seguir mirando por la ventana, aunque no podía olvidar los extraños sonidos que había escuchado hacia poco. Me baje del bus lo mas rápido que pude y mirando la hora note que estaba media hora atrasada.-¡No puede ser! ¡Me quiero morir!- grite histérica mientras corría hacia el gimnasio donde se estaba realizando la audición.

El gimnasio de mi escuela era grande y a falta de un teatro, se tendía a ocuparlo para efectuar todas las obras ahí. Cuando entre pude divisar que un chico estaba en plena audición encima del escenario, mientras los dos profesores lo evaluaban por debajo. No había nadie mas, excepto por tres personas mas, un hombre y dos mujeres, quienes esperaban cercanos a los profesores. El chico termino y uno de los profesores voltio su rostro gritando: “¿Alguien mas para audicionar?” Sin dudarlo les respondí: “¡yo!” Corrí hacia el escenario, tirando mis cosas hacia un asiento cercano, y comencé a interpretar el fragmento que se le pedía a todos los postulantes.

Mientras estaba actuando en el escenario, pude notar que los dos profesores eran muy particulares. Los dos eran calvos, de ojos azules,  cara alargada y extrañamente se veían demasiado parecidos. “Seguramente son gemelos” pensé y no me preocupe mas por eso. Desarrolle mi fragmento con la mejor de mis ganas, el cual consistía en el trozo de una conocida y antigua teleserie. Los maestros me miraron con una sonrisa al mismo tiempo que se miraban entre ellos y me pedían que bajara, ya que había terminado.

-¡Felicitaciones! Has sido seleccionada, así que pasa con los niños de mas allá que procederemos a contar los detalles de la obra que montaremos.- dijo uno de los profesores con un tono amable y una mirada amistosa.

Me sentí totalmente emocionada, ya que había quedado  y esta vez, a lo mejor, podría recibir el ansiado papel protagónico que yo quería. Camine hacia los otros niños, los cuales me recibieron con amables sonrisas y felicitaciones. Se presentaron uno a uno y supe sus nombres. Había un chico alto y rubio, el cual había visto audicionar cuando llegue, y su nombre era Roberto. El otro era de pelo negro y un poco mas bajo que el otro y su nombre era Carlos, mientras que las dos niñas, las cuales eran pelirrojas y con muchas pecas se llamaban Valentina y Catalina respectivamente. Sentí una buena energía con ellos y supuse que podríamos tener una sana y buena convivencia en el transcurso de la preparación de la obra.

-Bien chicos, ahora que estamos todos reunidos, quiero pasar a explicar lo que tratará esta obra- Dijo un profesor, con una voz que parecía tosca y raspada. – Para los que no nos conocen, nuestros nombres son Hugo y Luciano. Somos profesores de teatro desde hace muchos años y nuestra especialidad es montar obras de nuestra propia creación.-

Sonaba interesante lo que había dicho el profesor Hugo, pero no tuve tiempo de pensar mas, ya que él prosiguió.

-Los hemos escogido a ustedes cinco ya que hemos visto que tienen las cualidades para poder efectuar la obra que tenemos en mente… ¿Quieres explicarles en que consiste Luciano?- Pregunto mirando a su compañero.

-Es muy simple chicos, esta obra es una obra de carácter surrealista, la cual tiene como eje principal la realización de una especie de ritual simbólico en el cual ocuparemos musicalización y efectos especiales sorprendentes, junto con la gran actuación que ustedes tendrán que dar.- Finalizo con su mirada afable.

-Lo siento profesor, pero tengo la duda, ¿Qué se pretende interpretar con este tipo de ritual?- pregunto Roberto, con incertidumbre en su rostro.

- Ja ja ja no pienses mal mi querido chico, no es algún ritual de invocación al demonio o algo por el estilo. Es tan solo una representación de un antiguo rito pagano, el cual tiene mucha fuerza e interpretación, donde ustedes intentaran representar la expulsión de los fríos espíritus del invierno para poder dar la llegada a las cálidas entidades de la primavera. Solo eso.- Sentencio con una mirada dura el profesor Hugo.

- Bien chicos, en la mesa cercana están los libretos con las indicaciones de la obra. Tómenlos y nos veremos en el primer ensayo el cual será este viernes. ¡No olviden ensayar bien! -  Termino con su característica visión amable el profesor Luciano.

Los profesores se  fueron, mientras nosotros buscábamos los libretos, nos despedíamos y comenzábamos a irnos. Iba saliendo con las niñas pelirrojas (las cuales eran hermanas) y note que había dejado mis cosas adentro del gimnasio. Les dije que no era necesario que me esperaran y me fui corriendo a buscar mis pertenencias.

Entre al gimnasio y sentí un enorme frio. Era raro, aunque pensé que solo se trataba que ya era demasiado tarde. Busque mis cosas lo mas rápido posible ya que se estaba oscureciendo y no vería nada en un rato mas. Las encontré rápido y cuando disponía a irme sentí unos extraños murmullos. Me detuve y me concentre en buscar de donde provenían aquellos murmullos. En una situación normal me hubiera dado miedo y sobre todo contando el extraño accidente que me había ocurrido en el bus, pero esta vez no sentía miedo y decidí devolverme ya que el murmullo se escuchaba desde una de las oficinas que tenia el Gimnasio.

-¡Todo saldrá como lo planeamos y nuestro señor volverá desde el centro esférico!-

“¿Qué es esto?” pensé mientras me acercaba a la oficina. Una de las ventanas estaba entreabierta y note que los dos profesores estaban adentro. Lo primero que me sorprendió es que para la oscuridad que reinaba, no ocupaban la luz eléctrica, sino velas y lo otro fue que se notaban extremadamente cansados y sus ojos se veían un tanto extraños.

-Hugo, no seas soberbio esta vez. Recuerda que la vez anterior no nos resulto y tuvimos que deshacernos de un pueblo completo. Esta vez tenemos que realizar el ritual como corresponde o simplemente nuestro señor quedará atrapado para siempre en el centro esférico- dijo este caminando cerca del otro.

-¡lo sé! y por eso he planeado bien lo que haremos. Estos niños serán los que harán el ritual en esa falsa obra de teatro que hemos planeado y el público completo será el sacrificio. ¿No crees que es perfecto? Muy pronto nuestro señor emergerá y el mundo caerá dominado a sus pies.

-Creo que es perfecto. ¿Podríamos quitarnos estos ridículos disfraces? Es horrible vestirse como un humano normal todo el día…-

Los dos comenzaron a quitarse sus prendas y quedé horrorizada con lo que vi. Apenas terminaron de quitarse su ropa, comenzaron a mutar horriblemente. Sus cuerpos se volvieron completamente blancos, de sus cabezas calvas emergieron dos cuernos pequeños, sus vertebras aumentaron de volumen considerablemente y grandes rayas aparecieron por todo su cuerpo. ¡Parecían dos demonios!

Me sorprendí a tal punto que retrocedí, sin fijarme que atrás mío un escalón estaba. Tropecé con este y caí de espaldas al suelo causando un gran alboroto. La puerta de la oficina se abrió rápidamente y los dos demonios salieron caminando de una manera espeluznante y casi reptante. Me miraron con una sonrisa macabra, al tiempo que uno decía:

-Veo que esta niña intrusa nos ha descubierto. Creo que esto nos hace un poco mas difícil las cosas, ¿Qué podríamos hacer con ella?...-


Continuara....
4

Cosas del corazón y otras hierbas


    Es clásico que el mes de Septiembre es una fecha de celebración. Todo parece condicionar la celebración del 18, incluso hasta el clima, lo que en cierto modo va de la mano para la conmemoración del momento  en el que se forma la primera Junta Nacional de Gobierno como el primer paso a la independencia y no el DÍA DE LA INDEPENDENCIA (12 de Febrero de 1818 ;) como algunos ilusos creen.  Terminando con el improvisado dato histórico ofrecido, paso a retomar que independiente de lo carnavalesco de la época, no para todos lo es o simplemente no todos los años uno la puede pasar tan bien.

    En lo que respecta a mi caso este año la pase muy bien, aunque ahora lamente las consecuencias estando postrado en mi cama, con dolor de estomago, de garganta y a punto de expirar  *Alerta de Drama aquí*.

    Pensando en mi situación, he notado que últimamente he estado solo. No en el sentido de solo de compañía ya que tengo a mi alrededor a mis amigos, familias y demases, sino que solo en el sentido amoroso que hace algún tiempo atrás explique en el hermoso artículo “Pasajes Hacia la Soledad” ;P

    Este año he conocido a muchas personas, unas buenas y otras malas. Algunas lamento haberlas perdido y a otras agradezco no verlas mas. Aún así creo que me he vuelto mas banal que de lo que yo era antes. Hasta el momento nadie ha llegado a (por decirlo de manera coloquial) a moverme el piso, lo que me ha traído dos preguntas:


“¿Habrá llegado el momento en el que simplemente me enfrié, nadie podrá conquistarme y simplemente quedaré solo?

O quizás

“¿Todavía tengo que esperar a la persona correcta?

    Aunque las dos preguntas lleguen a sonar burdas, me tomo mucho tiempo pensarlas; hice muchos ejercicios para esclarecer mis dudas, entre ellos: fumar marihuana, beber alcohol, pegarle a mi hermana, tirarle la cola al gato e incluso besar a una mujer. Ninguna de las opciones me permitió dejar algo mas diáfanas mis dudas por lo que decidí que era mejor encerrarme en mi cuarto y pensar sobre esto.

    Llegué simplemente a la conclusión que las dos preguntas eran precisas para mi estado ya que en mi hacen algo de sentido. Es cierto, hay que esperar a la persona correcta, pero ¿Cómo saber cuál es la correcta? ¿Acaso tengo que sentarme afuera de mi casa, esperar a que pase y lanzarme? No, por supuesto que no. Hay que conocer gente, salir, conversar, pero acá viene la otra problemática: ¿ Dónde encontrar a alguien de verdad en este mundo dominado por los estereotipos? ¿Cómo llamo la atención de alguien que esta idiotizado por el nuevo producto del mercado llamado “cuerpo”?.

    Es estúpido que lo anterior se puede aplicar a todos los casos, pero mi experiencia (que no es poca) me dice que sí se puede aplicar a la mayoría.


    Quizás por eso estoy solo, ya que al fin y al cabo yo no cumplo con los canones expuestos arriba. Busco algo especial, de otro mundo…

    Para ir terminando creo que esto es lo que me pasa actualmente, aunque no digo que no puede cambiar, ya que la vida tiene muchas sorpresas y quizás mi pensamiento este influenciado gracias a la tristeza que me provoca estar enfermo o quizás a las millones de cosas que influencian mis estados de ánimo este mes de la empanada, la brocheta y el vino.



   Eso es todo por hoy, creo…



P.D. Pido disculpas a los que siempre me leen, ya que me ausente por dos semanas, prometo que  no se repetirá. La historia que prometí estará publicada esta semana sí o sí y para finalizar, si no pueden ir al baño tomen Activia ;)



5

Una Promesa

Se han perdido ya los sentidos, todo es oscuridad. No hay nada en absoluto, no hay donde ir ni con quién estar. No hay vida.

La sangre que hace instantes circulaba por sus venas ahora fluye calle abajo por la acera. Es de noche, pero el alumbrado público permite distinguir la escena. En el reflejo del ventanal de un edificio cercano, un joven desconsolado sostiene a su agonizante compañera en sus brazos como si intentara evitar que su alma escapara de su cuerpo.

-No me dejes, por favor-. Parecía suplicar él, claramente en shock por lo ocurrido. 

La joven deslizó suavemente su mano por el rostro de su angustiada pareja e intentó consolarlo. –Podrás seguir adelante sin mí,  llegó el momento en que debemos separarnos-.

-¡No! Hicimos una promesa, dijimos que siempre estaríamos juntos-.

-Ya cumpliste tu parte, es aquí donde acaba mi “siempre”-. Le respondió a su amado.

-¡No puedo aceptarlo!-. Exclamó el joven, claramente desesperado. –Si te vas, ya nada tendrá sentido, porque tú eres mi razón para seguir adelante.

En ese momento, el cuerpo de la joven yacía inerte en los brazos de él y el joven, al darse cuenta, quedo completamente destrozado.

-Aún no cumplo con mi promesa- .  Dijo en voz baja al tiempo que extraía algo del bolsillo interior de su abrigo, y pronto un revolver Colt relució a la luz de la luna.

-Si no pude usarla para protegerte, la usaré para seguirte adonde quiera que hayas ido-.

El sonido del disparo no se hizo esperar  y su sangre se mezcló con la de la joven.    

Se han perdido ya los sentidos, todo es oscuridad. No hay nada en absoluto, no hay donde ir ni con quién estar. No hay vida.

“Hasta que la muerte los separe”, una precisa descripción del momento.



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Escrito por SnowLeopard_1  y semi-alterado por Stev Seward Harker.