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La muerte a las una

    Debo confesar que desde su partida no paro de pensar en él. Creo que el Invierno llego para quedarse y no se irá. Bueno, así creo que son las cosas, mas ¿Quién me afirma que esto ha sido así todo este tiempo? La verdad, no sabría dar una respuesta a una pregunta que no tiene ni siquiera una base fidedigna. Creo, y estoy sumamente convencido, de que me he perdido en los vastos caminos que conducen al dolor. No soporto la calidez del sol ni la brisa del verano, ni mucho menos las risas de las personas. Desearía que todo por fin cesara, que un cataclismo acabara el mundo. Quizás así, llegaría de nuevo a él…

    El reloj tocará las una pronto. Es extraño pensar que hace un poco tiempo atrás esta sería la hora de nuestros encuentros. Dos cuerpos se tocan, se estremecen, rechinan, crujen, enjuagan, retuercen, muerden, saborean y se dislocan mientras las manecillas del reloj dan paso a las notas de un candor fúnebre. Esto no es un acto de inocencia o simplicidad, es simplemente la antesala del momento que mas amábamos. La muerte. Suena extraño, pero amábamos morir en los brazos del otro, extinguir los latidos y respiraciones en un solo pulso que traería consigo toda clase de sensaciones. Sin embargo, el regalo de la muerte es corto y la resurrección, nuestro castigo, aparece inconmensurable. ¿Quién alguna vez dijo que la resurrección es un regalo, si la persona desea solamente morir?

    Extraño mucho sus ósculos y esa ambrosía que se extrae desde los labios de la persona que se ama. Desearía, aunque sea solo por un momento, poder contemplar su rostro antes que los contornos de su semblante desaparezcan de mi memoria para siempre, quisiera encontrar la manera de poder devolver el tiempo;  que las una sea el momento de tu llegada nuevamente y que el silencio que me rodea se transforme en el aroma que despertará el motivo de mi existencia otra vez. Pero, hay que ser realistas, eso jamás pasará. Por lo menos no en esta vida.

    Siempre he creído en lo conciso. No quiero caer en ilusiones falsas, menos cuando esta extraña voz me ofrece ayuda para traerlo de vuelta. Octavia no me deja en paz en ningún momento. Así es como se llamo a si misma la criatura que ha venido las últimas noches a interrumpir mi sueño a las una.

-“Sangre… tan solo un poco de tu sangre podrán traerlo desde el inframundo. Solo una gota de tu sangre y el volverá a ti. La sangre es vida, la sangre es vida…démosle vida al que se le he arrebatado.”

    Quisiera poder creer lo que esa voz tan silbante me ofrece. Mi amor aún esta acá, lo siento, lo necesito. Tan solo podría intentarlo y todo sería como antes.

-“Perfecto, perfecto, así es como se hace. Ofrece tu pezón izquierdo a la muerte…”

    Mis manos se mueven en una dirección casi automática. Mi camisa es arrancada a tirones y mi pecho desnudo tiembla con la brisa helada que circunda el lugar. La respiración se siente agitada y creo que moriré de miedo. Estoy perdido y no tengo salida. Es ahora o nunca.

-“Ven a mi Nathan, camina hacía a tu amado…”

    Puedo sentir como piedras golpean el suelo. ¿Por qué siento que no puedo ver bien? El sonido se acreciente cada vez mas y un dolor lacerante recorre mi cuerpo. Dos colmillos traspasan mi pezón y comienzo a sentir la sangre que fluye y como Nathan lo bebe. Sus manos están heladas y recorren mi estomago. Succiona con un hambre voraz. Creo que me voy a desmayar  si sigue. Le pido que pare por favor y el espíritu vuelve a hablar.

-“Esto esta muy bien, termina con lo que empezaste Nathan”

    Nathan se coloca encima de mí y me comienza a golpear. Grito desesperado y le pregunto por qué hace eso. Más ninguna respuesta parece emerger de su boca. Siento que cada vez veo mejor y con horror veo lo mórbida de la escena ante mí. ¡El cadáver de Nathan esta golpeándome y succionando la sangre de mi pezón! Su aspecto es cadavérico, sus uñas están largas y amarillentas y su piel esta gris y llena de llagas. Su rostro esta completamente desfigurado y sus largos cabellos se caen a medida que se mueve.

    No entiendo, debe ser una pesadilla de la cual no puedo despertar, pero los golpes me muestran que eso no es así. Grito más y más fuerte y Nathan no para. Su fuerza es descomunal y haciendo un esfuerzo sobrehumano logro empujarlo y levantarme rápidamente. El espíritu de Octavia  luce mucho más nítido que antes.

“Iluso, la blasfemia consumió tu mas puro amor y verás que no todo es como en las películas. Una cosa que debiste aprender es que los muertos, muertos están y nada de lo que hagas puede evitar eso. Gracias por devolverme a la vida, ahora podré seguir lo que comencé…”

    La ventana cercana se abre de par en par y Octavia desaparece. El cuerpo de Nathan se levanta y se acerca a mi lentamente. El miedo me paraliza y sé que este es mi fin y que nada de lo que haga podrá salvarme. Me siento triste y sé que mi amor por Nathan me llevará a mi fin. Me inclino y mirando al Cristo cercano comienzo a rezar, esperando que mis súplicas alcancen al señor antes de que Nathan me envíe al infierno para siempre, justo a la una.

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Some people are like shit...



Hoy, precisamente ahora estoy con un humor de puta.


ODIO a las personas que se creen mejor que las demás.


¿POR QUÉ?


Simple, 


NADIE, absolutamente nadie es superior a otra persona. Quizás puede sobresalir en algo, pero no ser mejor.


Si te crees en el derecho de juzgar y  tratar mal a otras personas, déjame decirte que estás lleno de mierda.


Así que esto va para ustedes.


(Gracias a la señorita Heidi por enseñarme el truco para darle este efecto a las fotos)
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Equilibrio y Sombras: Background



    La verdad ha pasado un buen tiempo desde que escribí una columna propiamente tal. Creo que ni siquiera recuerdo sobre lo último que escribí ya que las historias han ocupado mi tiempo últimamente. Sobre esto pretendo hablar en esta pequeña columna.

    La verdad escribir historias ha sido mi pasión desde muy pequeño. Desde que tengo uso de mi memoria he escrito historias sobre lo que fuera: mi casa, mis animales, mi colegio, etc. Mi imaginación comenzó a ser amplia a medida que pasaban los años. Todo esto, sumado a mi fascinación por la lectura: aquel mundo que se despliega ante ti a base de sutiles palabras que el narrador provee para tu deleite.

    Llegando a la tormentosa etapa que estoy ahora, escribir comenzó a transformarse en mi forma de expresar lo que mi alma necesita; es el proceso de expulsión de mis sentimientos, miedos, frustraciones y sobre todo lo que evoque algo en mí. Usualmente no defino mi estilo de escritura. El proceso que sigo no siempre es el mismo; muchas veces la historia esta totalmente creada en mi mente y solo la traspaso, mientras otras la historia se va desarrollando a medida que voy escribiendo en el momento.

    Pasando a lo que todo el mundo conoce, me gustaría explicar ciertas cosas que quizás les gustaría saber o quizás no.

    En Julio del año 2011 Stev Seward Harker creo su espacio “Tinieblas y Luz”. Muy bien, partamos por la pregunta que muchos aun me hacen ¿Por qué Stev Seward Harker y no …? Simple: ese es mi nombre artístico y se ve más bonito que con mi verdadero nombre. Las personas todas me llaman Stev y creo que no vale la pena querer saber el otro nombre y mucho menos mis apellidos (que no son nada del otro mundo). Continuando con eso, Tinieblas y Luz hablaba del contraste que existe en el mundo, la dualidad, el bien y el mal, etc.

    La mayoría de las historias que corresponden a esa época generan contrastes y son un tanto esperanzadoras. La inspiración para las historias más famosas de esa época provinieron de mis sueños, por ejemplo Las Tijeras y Teatro en el Infierno.  También, inconscientemente comencé a dejar mensajes ocultos y simbología en las historias que comenzaba a escribir. Ahí descubrí una verdad que siempre se aplica: nada lo que escribe el escritor en su historia es porque sí, todo es por algo. No existen las coincidencias. No hay excepción para esta regla.

    El contexto general para esta época también se dio por el largo paro que estuvo en mi Universidad. Seis meses en casa habían causado en un estado letárgico en mí y una de mis formas de poder expresarme comenzaron a ser mis artículos e historias que comencé a publicar. Mas tarde comencé a escribir mas historias, alejándome del terror que primeramente comencé a desarrollar culminando con una trilogía de cuentos llamada “Los deseos de Siete”.

    La intención de escribir tres cuentos que en apariencia ninguno se conecta con el otro (solo en apariencia) fue de expresar algo que estaba en mi corazón. Por razones obvia no explicaré más sobre eso, pero quiero ahondar en un detalle que puede parecer interesante. La segunda parte llamada “La historia de Lulupapa” contiene un mensaje mas allá del romántico que puede poseer a primera vista. Aún ese mensaje retumba en mi cabeza e incluso dentro de mi locura llegue a soñar con el personaje Lulupapa. No será extraño que aparezca en alguna nueva historia de nuevo.

    Acabando la trilogía de cuentos entre de nuevo a la Universidad. Esta vez comenzaría un semestre en dos meses, los que nos tendría vueltos locos a mis compañeros y a mí. La presión, la falta de tiempo, el ahogo y la necesidad de poder escribir dieron nacimiento al nuevo ciclo: “Mundo Sangrante”

    Esta vez, el tema consistiría en aquellas llagas que el sistema posee. En las tres historias que lleva Mundo Sangrante, la corrupción del hombre es uno de los ejes centrales que posee. La utilización de criaturas mágicas, demonios y un montón de símbolos corresponden a la necesidad y ahogo que sentía cuando escribía eso. Un claro ejemplo podría ser “Un réquiem para el sepulcro” donde muchos los que lo leyeron sentían la presión y el miedo que yo sentía aquellos días que escribí aquella historia.

    Terminando con esta columna de contexto de la producción, me queda decir gracias a todos los que leen mis historias y a los que comentan. Aprecio mucho que comenten y opinen sobre lo que hago, ya que toda crítica me ayuda a mejorar mis habilidades al momento de escribir. Quizás que yo mismo haga un background sobre mis cosas puede sonar egocéntrico, pero necesitaba hacerlo, aunque aún así hay cosas que no explique y tampoco las haré. Ahí radica la magia de los cuentos; cada  lector le puede dar la interpretación que quiera.


Eso es todo por hoy

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Las horas malditas de Octavia (Réquiem II)

    La lluvia caía copiosa sobre el cementerio, pero eso no dejaría que el fuego dejará de bailar en el centro del círculo. Doce figuras encapuchadas circundaban el espacio alrededor del fuego, venerando a la figura treceava que la oscuridad de la noche no permitía distinguir bien. El fuego moldeaba su cuerpo desnudo cubierto apenas por aquella capa, mientras que con un sapo en su mano lo restregaba fervientemente en su sexo.

    Sonidos guturales emitía la bruja llevada por el éxtasis del ritual. Las demás figuras comenzaban a murmurar un ritmo continuo y bajo. El ruido de porcelana rota se hizo presente y ese fue el indicio de que todo empezaba a funcionar. La bruja lanzando el sapo al fuego comenzó a recitar:

“Ven a mi señor del infierno, te invoco en nombre de Zog, criatura mágica que rige las leyes del anterior infierno”

    Un grito despertó del éxtasis a las personas del ritual. Una de las figuras encapuchadas comenzó a ser levantada por los aires, retorciéndose y sacudiéndose violentamente. Las brujas miraban como Depreso comenzaba a ser posesa por el demonio. Su piel comenzó a resquebrajarse, a la vez que sus manos crecían y su pelo aún más. Depreso cayó y una gran cantidad de humo la envolvió. Todas miraban expectantes, incluso el fuego parecía haberse quedado quieto en ese ínfimo momento. Depreso se levanto y deleitadas observaron como ya no tenía su antigua forma.  Un hombre desnudo apareció frente a ellas, blanco como el papel, con ojos rojos como el fuego y con un temple digno de una piedra.

-“Jënhousju Octavia” – dijo en un susurro.

-“Käm heertïs, Moüstelis” – le contesto Octavia.

    El demonio se sentó en sus piernas y comenzó a observar. Octavia miro orgullosa y alzando su voz comenzó a hablar:

-Hermanas, hoy es el día que habíamos acordado de dar cuentas de lo que hemos hecho. El poder del mal ha ido triunfando y hay que agradecer a nuestro señor. –

    Las demás brujas cuchicheaban entre ellas. Letárgica con una sonrisa malvada se acerco:

-Octavia, deberías  contar lo que hiciste hace muy poco con aquel joven.- terminó riéndose.

-Muy bien. Mi señor, hace muy poco me solicitaste un alma pura y buena para llevar a tu reino. Pues bien, el joven que recibiste hace unos pocos días fue para ti. Fue muy fácil hacerlo caer en nuestra trampa. Tristeria, Nostálgica, Frustrada y Envidious fueron esenciales para hacerlo. Cayó derecho en lo que planeamos – dijo Octavia

El demonio miraba sonriendo lo que hablaba Octavia. Esta sintió un poco de miedo cuando vio el rostro del demonio pero aún así siguió:

-Espero que haya servido mucho mi señor. Seguiremos cumpliendo tus órdenes-

    El demonio se levanto y sus garras brillaron al fuego. Tomo a una de las brujas más cercana y la destazo. Todas miraron horrorizadas la escena mientras tomaba a la segunda y la comenzaba a masacrar. Nadie podía escapar, el círculo mágico no se podía romper.

-Mi señor ¡¿qué hace?! – grito Octavia.

-¡HÄHJESNXREI, TÜTG HËRMOHJUS! – vocifero este.

    Los cadáveres caían a medida que el demonio se deshacía de todas las brujas, hasta que finalmente llego a Octavia. Tomándola del cuello la alzo y le dijo:

-Eres una idiota. Me mandaste a ese niñato sin saber que el no pertenece ahí. Pagarás muy caro Octavia si no haces algo. Muy caro. – terminó soltándola.

    El demonio desapareció y Octavia quedo entre medio de los cadáveres de sus compañeras. Estaba muerta de miedo y no sabía que hacer. La luna brillaba más que nunca, mientras que todo comenzaba a desaparecer anunciando que el Sol llegaría pronto.

***

    Tomo sus cosas rápidamente y se dirigió a su trabajo como todos los días. Octavia era una respetable empresaria. Famosa por su temple duro y por su gracia al poder sellar los negocios más difíciles con tan solo hablar con los empresarios. Por supuesto, nadie sabía que sus grandes capacidades eran solo una vil mentira. En realidad, todo lo que ella era le había sido otorgado por el demonio. Recordaba claramente como había llegado a eso.

    Siendo simplemente una pobre estudiante de administración, Octavia no resaltaba en nada de lo que hacía. No era la mejor estudiante, no tenía buenas notas y estaba al borde de irse de aquel lugar. Por otro lado, jamás había conseguido el amor y la relación con su familia era pésima.  Sabía que no podría soportar mucho tiempo aquella situación y temía que fallaría en todo lo que hiciera.

    Cierto día, mientras caminaba por el cementerio para visitar a su abuela encontró una tumba con una transcripción extraña. Jamás había visto algo así y decidió acercarse para leerla más detenidamente.

“ACÁ SE ENCUENTRA LA ENTRADA A DASHBAAN, SOLO LOS AGUDOS PODRÁN ENTRAR”
“Sëëhnnifaöe”


    Quedó completamente extrañada por la inscripción, pero lo mas extraño fue la última palabra escrita. ¿Era acaso algún idioma nuevo? Sumamente fascinada por saber que significaba, decidió ir a la biblioteca de su Universidad a consultar que podía significar. Encontró un libro muy antiguo y hojeándolo descubrió que significaba. Era una clase de idioma que solo hablaban las criaturas infernales, el cual se llamaba “Serprent”, el artículo que leyó decía más o menos:

“…a pesar de que todas las criaturas de las otras esferas pueden entender los idiomas humanos, ellos mismos tienen su propio código. De hecho, jamás podrás llamar a un demonio si no sabes su idioma. Primero debes llamarlo en Serprent y el luego decidirá hablarte en tu idioma si es que lo prefiere…”

    El libro contenía todo acerca de aquella lengua y llena de curiosidad comenzó a aprenderlo. Los días pasaban y pasaban y Octavia se desesperaba por saber aquella lengua que le intrigaba hasta los huesos. La reglas eran claras según el libro: lo único que podías aprender era su alfabeto y sus sonidos, mas no tenía palabras ni reglas gramaticales. Solo las entenderías ocupando magia.

    Nunca había estado tan obsesionada con algo en su vida. Tenía que hacerlo, había estado pensando en hacer algo y solo lo podría hacer aprendiéndolo. Cierto día, en su visita mensual a sus abuelos, paso por aquella tumba de nuevo y noto algo extraño. La palabra había sido cambiada por otra que decía:

“Yüerenet”

    Asombrada por el hecho de aquel cambio, se sorprendió aún ver que podía entenderla e incluso pronunciarla. Acercándose y tocando aquella tumba dijo en voz alta:

-Llévame a Dashbaan-

    La tumba se quebró completamente y Octavia fue arrastrada por un monstruo gigante hacia un lugar horrible. Estaba lleno de criaturas grotescas y el fuego rondaba por todos lados. La figura que la había llevado tenía cabeza de humano, cuerpo de pájaro y cuatro brazos de los cuales dos sostenían un espejo.

    Se sentía aterrorizada pero sabía lo que quería hacer. Acercándose al monstruo le pregunto:

-Dëmonus ushj kexthere ungütew? Eü pareteyü’guj at iöpert

    Habiendo escuchado su llamada el demonio apareció en su verdadera forma. Un pulpo gigante con colmillos y tres ojos cubría todo el lugar. Se inclino ante él y le pidió que le diera el éxito que tanto quería. 

    Riéndose el demonio contesto en su idioma:

-Perfecto, pero pagaras un precio muy alto-

-¿Cuál?- pregunto ella

-Cumplirás mis ordenes y después tu alma será mía, düst er thxuis?

-Trÿer – dijo segura.

    El pacto quedo sellado y Octavia se transformo en la bruja del Demonio. Siempre que el necesitaba algo, ella tenía que realizarlo. Aunque esta vez había resultado mal y las pagaría muy caro si no hacía algo pronto. Terminaría pronto su trabajo para llegar a su casa y pensar que haría.

***

    El agua caía por su cuerpo mientras pensaba que podía hacer. Le parecía extraño que el mismísimo demonio no se encargara de algo así. ¿Cómo era posible que esa alma no le sirviera? Quizás porque esa alma era pura y había llegado a él por haber sido engañada. Eso tenía que ser. Buscaría el alma de ese niño y la sacaría de Dashbaan. No podía perder lo que tenía. Amaba demasiado sus cosas para renunciar a ellas así como así.

    Salió de la ducha y mientras secaba su cabello comenzó a mirarse al espejo. Era hermosa y sabía que lo seguiría siendo. Repentinamente vio como detrás de ella un joven la miraba. Se dio vuelta horrorizada y vio que no había nadie. ¿Qué es esto? Sintió mucho miedo y vistiéndose rápidamente corrió a su habitación. Al llegar a esta vio como su cama había sido totalmente desarmada y en su colchón estaban las marcas de unas garras. Una risa comenzaba a resonar por las paredes y el pánico comenzaba a fluir por su sangre.

-!Atrás! ¡Yo soy la bruja del mismísimo Satanás! Si no apareces espíritu cobarde acabaré contigo ahora mismo”- Grito con evidente terror.

    La risa seguía aumentando en niveles sorprendentes y la ventana más próxima exploto en mil pedazos. Dos pájaros gigantes entraron por ella y la tomaron por sus brazos emprendiendo vuelo hacía la oscuridad de la noche. Ella se retorcía en el vuelo, pero sabía que nada podía hacer. Aquellos monstruosos pájaros la llevaban en su vuelo y era imposible soltarse. Solo encontraría la muerte segura.  

    Los pájaros volaban rápidamente hacía aquel cementerio que ella tanto conocía. El aire frio traspasaba sus poros y el miedo también era casi imposible no sentirlo. Los pájaros la soltaron en el lugar donde ella siempre hacía sus aquelarres. Octavia se paro y vio que un gran circulo de fuego la rodeo por completo. La tumba mas cercana a ella se quebró y aquella figura que sostenía el espejo en las manos apareció.

-¿Qué quieres de mi Zog? – pregunto Octavia.

    Zog miro con su frialdad característica y no respondió. Un antiguo canto de niños muertos comenzó a sonar junto a una antigua percusión satánica. Zog miro a Octavia y dijo:

-Tu ambición te ha traído a la ruina Octavia. Nunca intentes corromper lo que fue bueno ya que de todas formas bueno quedará. En cambio, lo que está podrido siempre lo estará. Entre eso, tu, Octavia – dijo Zog con sus ojos llenos de fuego.

     Los brazos de Zog sujetaron a Octavia mientras el espejo de este se colocaban en el rostro de ella. Octavia se desespero y comenzó a gritar:

-¡Suéltame! Por favor, ¡señor de las tinieblas venga a ayudarme! Suéltame…

    En su último grito vio como en el espejo de Zog veía su vida. Veía sus fracasos, su ambición, como había llevado a la ruina a aquel joven solo por ser una competencia asegurada en su trabajo. La figura de él se hacía presente en el espejo y no podía soportarlo. Todo era confuso, el demonio se reía fuerte en alguna parte y comenzaba a sentirse cada vez mas cansada. El espejo se estrello contra su cabeza y el fuego comenzaba a consumirla a ella junto a sus deseos.

    Horas más tarde en el hospital más cercano una mujer era atendida por médicos. La habían salvado milagrosamente de que muriera luego de que unos ladrones entraran a su casa e intentarán matarle, mientras robaban sus cosas. La mujer despertó y viendo que estaba bien la dejaron ir al baño.

    Acercándose al espejo más cercano dijo:

-Es extraño ser mujer, pero me parece bien. No todos tenemos una segunda oportunidad para volver.


Si quieres disfrutar el cuento, ponle Play mientras lees ;).


  
6

Un réquiem para el sepulcro

    ¿Cuándo habré llegado acá? La verdad aún no encuentro la respuesta adecuada. Quizás el ilusorio sentimiento de un recuerdo o simplemente la tristeza de días pasados me conducen por estos laberintos. Creo, y pienso que es lo más factible, que estoy perdido en este gran espacio. Lo mas extraño es que no puedo ver bien, es mas, no recuerdo lo que era ver. Hay una extraña frialdad que envuelve mi espalda, pero no logro notar bien que puede ser. Sin embargo, un antiguo instinto me incita a cambiarme a una posición bípeda.

    Una extraña luz comienza a verse a lo lejos. Mis corneas secretan un extraño liquido y no puedo observar claramente la imagen. Supongo que estoy enfermo y perdido. Eso debe ser; estoy algo enfermo, no puedo ver y por alguna misteriosa razón estoy perdido acá. Mas, la memoria me falla y no puedo saber o inferir que habrá pasado antes. Solo ese olor putrefacto que comienza a salir de mi cuerpo, me insta a pensar que estoy mas enfermo de lo que pensé.

    Mis muslos quieren moverse y obligan a mis piernas a generar movimiento. Siento que puedo avanzar y mi vista comienza a aclarar. Mis pasos son torpes, pausados y este putrefacto olor es casi irrespirable. ¿Seré un zombie? No creo. Si fuera un zombie no podría pensar claramente como lo hago ahora. Debo estar en algún estado deplorable. Tengo que buscar ayuda, no creo que pueda sobrevivir mucho tiempo así.

    “Once lunas recorren el sendero de tu camino, llámame dos y quizás seré el sexto huésped en tu mansión de aluminio…”. ¿Música? Suena muy extraña y no percibo bien quién la canta. Mientras avanzo mis pasos van mejorando y mi vista también. El lugar no esta tan oscuro como al principio y la lúgubre música decora el aire con sus notas aleatorias. La luna decora el cielo y miles de cruces y montículos de tierra complementan este lugar. “Di mi nombre treinta veces amor mío y te juro que en tres tiempos mi corazón ya no será frío…” es una voz infantil, no tengo duda de eso. Puedo ver mejor el lugar y una extraña sensación recorre mi espina dorsal: estoy perdido en un cementerio de noche.

    Quisiera recordar aunque sea una ínfima parte de lo que ha sucedido en mi vida, pero siento que ni siquiera vida tengo. No sé quién soy, donde estoy ni menos que me pasa. Debo encontrar a alguien, pero no sé a quién. Cada cruz tiene una rara inscripción. Extraños dibujos circundan en las agrietadas piedras, aún así puedo entender que significa. La más cercana a mí tiene la siguiente inscripción:


“BAILA LA DANZA DEL DEMONIO Y BAJA AL VIENTRE DEL INFIERNO”


    Poco a poco voy sabiendo mas cosas. Sé que no es una muy buena inscripción, pero no me llamo tanto la atención como la que estaba siguiente a ella:


“DESCUBRE LA BLASFEMIA CELESTIAL, DONDE UNO MAS UNO ES UNO Y A VECES NINGUNO”


    Trague saliva fuertemente. No recordaba que podía hacer eso y me sentí un tanto alegre de poder hacerlo. Sin embargo, el hecho de poder leer esas inscripciones me daban un poco de miedo. ¿Cuál sería el significado de aquello? Un hormigueo recorría mi cuerpo, mientras avanzaba a través de las tumbas. Me acerqué a otra tumba con una inscripción más aterradora aún:


“ACÁ SE ENCUENTRA LA ENTRADA A DASHBAAN, SOLO LOS AGUDOS PODRÁN ENTRAR”
“Sëëhnnifaöe”


    Mi visión estaba en su cien por ciento y esto no era producto de mi imaginación. El antiguo sonido de agua corriendo llego a mi cabeza, mas no duro mucho ya que la tumba se agrieto generando un horrible sonido. La luz de la luna me mostro como de esa grieta un gran humo salía formando en el aire una criatura grotesca en rasgos infinitos. Era un monstruo que parecía estar hecho de muchas partes. Su cabeza era la de un humano de ojos azules, rostro puntiagudo y mirada fría. Su cuerpo era como el de un pájaro gigante con alas de murciélago y poseía cuatro brazos de los cuales dos afirmaban un espejo con una forma peculiar.

“Ashhträ erhsïkhem merbüstichlogën” dijo el monstruo.

    No sabía que hablaba el monstruo y no pude adivinarlo ya que sus brazos me atraparon en el acto. Mirándome con aquella mirada flemática y lánguida me susurro:

“¿Quieres saber quién eres?

Al principio había sentido miedo, pero ahora este se había disipado y juntando fuerzas, le respondí:

“Sí quiero”

    El monstruo acerco su espejo y una suave música comenzó a sonar de nuevo. Percusiones de algún antiguo ritual demoniaco resonaban en mis oídos y el monstruo dijo:

“Bhiustön nehj”

    Un coro de niños muertos comenzó a resonar desde el espejo mucho más fuerte que antes:


“Acompañen al coro de los muertos
Y quizás así seas eterno
Comprende el canto funerario
De quien espiro en el campanario
Remembra el día en que tú fallaste
Y a tu familia humillaste
Recuerda la aurora de aquella mañana
Cuando solo quedo el rastro de una maraña
No olvides que fuiste mortal
Y ahora no eres mas que algo visceral.”


    El monstruo miro con su rostro maligno y sentí que mi cara se caía de vergüenza. Tomando caso de mi derrota el monstruo estrello el espejo contra mi cabeza mientras la tumba se abría. El demonio esperaba ansioso mi llegada mientras era arrastrado violentamente por aquella criatura.

    A la mañana siguiente todo el mundo amaneció conmocionado. Aquel inteligente, tranquilo y tierno joven que los saludaba todas las mañanas cuando iba rumbo a su trabajo, estaba muerto en la tumba de sus padres con la siguiente nota: “cuando las cosas no fueron para ti, no terminan como deberían ser”.

2

Nunca vuelvas atrás

    La música resonaba constante y estridente en aquel vistoso lugar. Incólume al paso del tiempo, nunca había dejado de ser el centro de la atención ese antiguo Bar que solía visitar en reiteradas ocasiones. Gustaba de beber cantidades excesivas de alcohol y bailar hasta que las agujas de sus tacones se desgastaran. Ella no era una puta, pero tampoco era una mojigata. Quería pasarlo bien esa noche, quería olvidar todo rastro del pasado y nada tenía que arruinar su noche.

    Un extraño hombre que rondaba por el lugar se acerco hacía donde estaba ella. Sus ojos negros se fijaron en la profundidad de sus marrones. Sintió que un cierto de sentimiento antiguo renacía en ese lugar, pero no quiso tomar mas atención. El tipo con voz rauda e intención cabal la invito a bailar. Acepto a pesar de su extrañeza y se fundieron con la música de aquel lugar, que parecía podrirse a medida que los grados alcohólicos alcanzaban las cabezas de sus ejecutores.

    “La noche tiene un sentido extraño cuando sales de tu letargo. Te ves en ella, parte de ahí y de sus criaturas y quieres parecerte a ellas. Al final, eres uno mas” pensaba Stephanie al bailar con el extraño. Su nombre era Luis y la llevaba a ciertos laberintos disconcordantes mientras se movían al ritmo del último hit de una famosa cantante pop. Ella se sentía extraña y pidió que pararan. Luis al verla tan descompuesta le ofreció irse a su departamento para que pudiera descansar. No quedaba lejos y podrían pasar un rato “agradable”. Por lo menos eso fue lo que sutilmente pudo concebir en aquel estado.

    Tomaron el auto de Luis y partieron rumbo al departamento de este. Stephanie miraba las luces de la ciudad y pensaba que todo era inquietante, mas no le importaba en absoluto. El hogar de Luis se abrió hacia ella como también la cama de este. Los placeres carnales se agitaban en notas musicales guiadas por los sonidos de la carne que se golpea junto a los gemidos de auxilio y excitación, mas el sonido final del proceso de placer, que  siempre parece simular el respiro de una persona que estará pronta a morir.

    Los ojos de Stephanie se abrieron de improviso. Miro a su lado y un rostro familiar apareció en aquella ensoñación.

¿Luis? – pregunto.

Veo que ya te recobraste, extrañaba sentirte cerca…- dijo mientras se acercaba a abrazarla

    Stephanie se alejo del cuerpo de Luis y se sintió inmunda. No entendía nada de esto. ¿Cómo no lo reconocí? Se preguntaba. Cómo no había reconocido al desgraciado que la había hecho sufrir como idiota durante tanto tiempo. El proceso de somnolencia había acabado y esta realidad era muy dura de enfrentar.

Vamos amor, ven conmigo, sé que me extrañas y no puedes estar sin mi – dijo con tono burlesco.

    Se levanto de la cama, dándole la espalda. Estaba completamente desnuda, recién follada por aquel despreciable hombre y más encima se sentía como una estúpida. Había intentado olvidarlo desde que él la había dejado hace dos meses atrás y cuando estaba por conseguirlo la sombra de él volvía a aparecer.

¿Vendrás de nuevo? Aún tengo energías para más – dijo él sensualmente.

    Se dio vuelta en sus pies y decidida camino hacía el. Recibiéndola en sus brazos comenzó a acariciar su espalda y después a besar su cuello. Las manos de Stephanie, mientras tanto, tomaban fuerza y con la rapidez de una serpiente envolvían el cuello de su amante. La cara de Luis se torno extraña mientras intentaba sacarla de encima de él.

Perra, suel…tame...– decía entre gorjeos.

    La fuerza del odio jamás podrá ser vencida con la fuerza humana. Eso lo sabía bien Stephanie, mientras Luis comenzaba a perder todo el aire de su cuerpo. Saco las manos del cuello de este y lo dejo en su cama desnudo. Vistiéndose lentamente y dándole un beso de buenas noches Stephanie desapareció de la habitación dejando a aquel muerto solo. Mas allá de las paredes, todo parecía adquirir un tono grisáceo y la impresión de una disipación era inminente.